El Mercadillo de Pepa

Objetos exclusivos, cachivaches, cousos y muchas sonrisas

UNA HERENCIA: ANTIGUEDADES.

Hola. Una de mis aficiones preferidas es visitar casas y si son antiguas mejor. Hablan de sus habitantes, de como fueron y de como son; de la historia de sus muebles, que algunos la tienen, de las antigüedades y hablando de antigüedades… de las herencias.

Cuando las visito y fotografío sus «pertenencias» siempre hago la misma reflexión.¿ Es real el valor material y sentimental? Personalmente me apena comprobar que lo que para alguien tuvo un gran valor, para sus herederos en muchas ocasiones supone un problema.

He visto en ferias de antigüedades algunas pertenencias que si sus dueños se levantaran de sus tumbas…. Condecoraciones, álbumes familiares, ajuares de novias, etc… .

Es cierto que muchos de los objetos heredados no tienen espacio en un piso de hoy y venderlos es la única opción. Y ahí están también los coleccionistas. Cualquier objeto que se nos pueda ocurrir, por muy inverosímil que parezca, seguro que lo busca un coleccionista. En ellos perdura.

Estos objetos que hoy os muestro están todos a la venta. Pertenecen a una herencia. Como siempre, si os interesa os informaré. Sofás años sesenta, una mesa de comedor maravillosa, algunos cuadros del pintor  Bello Piñeiro, porcelana antigua de Sargadelos, unas lámparas de capricho, juegos de café y té, libros de medicina y también se vende la casa, pero esa es ya otra historia.IMG_4898IMG_4891IMG_4884IMG_4879IMG_4871IMG_4867IMG_4862IMG_4854IMG_4860IMG_4875IMG_4849IMG_4856IMG_4874

 

 

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LA CASITA DE MADERA.

DSC_0169DSC_0168DSC_0251DSC_0258DSC_0261Hola. Han transcurrido ya algunos meses desde mi última entrada y eso demuestra lo indisciplinada que soy. Misterios de la pasión. Y ésta, mi pasión por todo lo que os cuento en este blog, es una caprichosa. Yo ya estoy acostumbrada y desistí de educarla, así que no se cuando volveré a escribir; dependo totalmente de ella.

Hoy quiero hablaros de una ilusión. Una ilusión real y cumplida. Y yo he sido testigo de ella. Os cuento. Una compañera tenía un pequeño terreno en una zona de interior, cerca de La Coruña. Mi compañera y su marido tenían la ilusión de, algún día, tener su pequeña casita. Él un Don Manitas especializado en bricolaje y ella, soñaba con un huerto, pequeñito también me decía, para plantar cuatro cositas.

Pero como ocurre casi siempre, el tiempo pasa y pasa y las ilusiones se olvidan.

Mi compañera estaba pasando por un terrible momento personal y la tristeza se adueño de ella. Pero su marido tomó la decisión por ella. Tendremos nuestra casita.

Ella no quería; tenía miedo, mucho miedo. Los ahorros, los hijos, el futuro. Él no desistió y decidió que harían una casita  de madera.

Mi madre siempre dice que malo cuando se pierde la ilusión. En ese momento empiezas a morir y debe ser cierto.

Visitaron una empresa especializada en casas de madera y a partir de ese momento su vida se convirtió en un total entusiasmo.

La casa esta toda hecha de madera traída de Letonia, totalmente equipada y el plazo de entrega creo que fueron unos seis meses.

 

Mi compañera habla de su casita con una devoción contagiosa.  Cálida, confortable y muy cómoda. Este fue el primer invierno y sin problema alguno.

Compró algunos muebles en Ikea, confeccionó ella las cortinas, preparó su huerto, plantó árboles y flores y siempre está ilusionada con nuevas ideas para su casita.

Yo ya no le veo los ojos tristes.

Os dejo algunas fotos, por si os sirve de inspiración. DSC_0291

 

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