El Mercadillo de Pepa

Objetos exclusivos, cachivaches, cousos y muchas sonrisas

COMPRAS INDIAS.

on 3 marzo, 2015

Después de tres meses de mi llegada, ahora empiezo a moverme por Delhi con relativa facilidad. Empiezo a descubrir nuevos mercados o market, como les llaman aquí, donde se puede comprar cualquier objeto, prenda, mueble, joya, bisutería, calzado, etc. etc.. que nos podamos imaginar. Imaginaos lo que yo disfruto. A veces incluso soy incapaz de ver con claridad lo que tienen las cientos de tiendas que hay.

Decir tiendas es la traducción al español porque lo que hay no son precisamente tiendas como tal. En estos grandes markets la mayoría de «las tiendas» son pequeños espacios llenos de mercancía en la que apenas puedes entrar. Los vendedores están en la calle y gente, mucha gente, todos entremezclados con tuc tuc, como yo les llamo a esos cochecillos eléctricos con capota amarilla ( venditos sean), bicicletas, coches, ruido, olores, puestecillos de comida con un aspecto estupendo pero que no debemos comer por higiene (cuestión de salud) y más vendedores que te llaman continuamente y tus sentidos que se aturrullan y el color, el color que todo lo inunda. Y la suciedad y el polvo que se te mete en cada poro de la piel, tu pelo que cambia de tacto y tus manos y uñas negras… increíble pero cierto. Cuando llego a casa después de una de estas salidas, como yo les llamo, y me miro al espejo, no me reconozco.

Pero me gusta, mejor dicho, me encanta. Y  cuando después de mirar y mirar me decido, llega la peor parte. Discutir el precio. Y en ingles, o parecido. Siempre hay que regatear. Ser occidental es un inconveniente, te ven y ven euros en tu cara. Así que ya sabes que te van a pedir por lo menos el doble que a un indio. Y siempre, después de comprar, sé que aún estoy pagando de más aunque haya conseguido buen precio. Pero el juego es así.

Casi todos los fines de semana paso al menos un día entero en uno de estos mercadillos. Y como ya os dije en alguna otra ocasión, o eso creo, mucha de la mercancía que veo me resulta muy familiar porque la veo en muchas tiendas de mi ciudad. Aquí la diferencia está en que la mayoría de estos locales venden un único producto y con gran variedad de modelos, diseños, tamaños, formas y colores. Y ahí radica mi problema porque a la hora de elegir….me gusta todooooooooo. He visto preciosidades, como diría mi tía. Y es un ejercicio de autocontrol. Y debería ser estudiado. Si señor. No es fácil ver lo que ves, tener una tarjeta de crédito en la mano y no comprar. Jajaja, bromas aparte, yo tengo mi truquillo. Cada vez que veo algo pienso a quién puede gustarle. Y compro solo para esa persona. Así sucesivamente.

No me fue mal con el método. Estuve en España y todos mis regalos indios gustaron mucho ( eso me dijeron) y aproveché para llevar algunas cosillas y venderlas pues también gustaron  porque mi familia y amigos compraron todo. Bolsos, pashimas, bisutería, sandalias e incluso una maravillosa colcha hecha a mano de pedrería. Y me hicieron algunos encargos.

Y a eso dedico mi tiempo libre aquí. Excepto los días de turisteo, visito y compro en mercadillos. Esta semana, por primera vez, enviaré un paquete con algunas de las compras. Me han garantizado el envío y el coste es asumible así que..allá va.

Os muestro y seguiré mostrando, cositas que encuentro y que puedan gustar y si queréis algo ya sabéis, no tenéis más que pedirlo.

Algunas fotos. Tengo muchas más. 20150211_184824 20150217_11122920150217_11120020150217_11084620150217_10313420150223_19282920150217_103751

 


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