El Mercadillo de Pepa

Objetos exclusivos, cachivaches, cousos y muchas sonrisas

MIS AMIGAS.

on 20 agosto, 2013

Casualmente, durante este verano, coincidí con algunas amigas a las que hacía tiempo que no veía y la verdad es que estoy preocupada. Les pasa algo raro porque no encuentro una explicación a su comportamiento. Una de ella, cuando me vio en la playa, se sentó a mi lado derecho porque dijo que así “ te oigo mejor”. Tienes algún problema? Quieres que te grite al hablarte? No, si es por mi perfil. Es su lado bueno. Ah. Otra comenta que se pinta el pelo. Se pinta? Que raro. Le pregunto que si se tiñe el pelo y muy tajante me contesta que no. Se lo pinta, es la moda. Ah. Otra coge el periódico y alarga los brazos hasta que están a punto de dislocarse. Le pregunto si no ve bien las letras y con cara de sorprendida me dice que no, que siempre lo leyó así. Ah, bueno. Pero este finde aparece otra amiga y me cuenta unas cosas mas raras… Dice, y será verdad, que sin ningún motivo, de repente ,le empieza a entrar un calor… que le sube hasta el pecho y la cara se le pone roja, roja, roja. A continuación le aparecen unas gotitas de sudor en la frente y unos segundos después todo desaparece. Yo no quise contrariarla pero estando juntas tomando una cañita me dice de repente: ¡ fíjate, fíjate! Mira mi cara. Y veo que se queda muy seria y unas gotitas aparecen por su frente. Dios Mío. Es verdad. Y mi amiga, como poseída, abre el bolso y saca un ABANICO de considerables dimensiones y empieza a agitarlo frenéticamente. Durante unos terribles segundos que me parecieron eternos, pensé que iba a ponerse en pié y empezar a cantar “ La Zarzamora”. Que susto. Cuando quise decir algo, ella ya se había sentado y guardaba con cuidado su arma secreta. Yo estaba atónita. Su marido debió intuir algo por mi expresión porque me dijo: y lo peor es por la noche. Se tapa, se destapa, me agarra, me suelta y así no podemos seguir. Ya sé, me dije. Seguro que tienen problemas sexuales, pero yo, muy comedida, me abstuve de hacerle recomendaciones.

Y por último, la última. Mi amiga y compañera se enfadó mucho conmigo y todavía no entiendo el porqué. Cuando salimos a tomar café me pide que le acompañe a la farmacia para comprar una crema hidratante que le recetó el médico de señoras, o sea, su ginecólogo. Me quedé pensando. Una crema hidratante? Y que tiene que ver su cutis con el ginecólogo?. Seguro que es por los recortes. Pues nena, le dije, no la compres en farmacia que será mas cara . Échale crema Pons, de toda la vida o Nivea, que va muy bien para todo tipo de pieles. Ella se paró en seco, me miró de una forma muy rara y gritándome me dijo: No me vaciles Pepa, no me vaciles. Con estas cosas no se juega. Necesito hidratarme. Pues guapa, bebe mucha agua. Pero bueno, vaya manera de ponerse por una cremita de nada.

No sé como estarán cuando vuelva a verlas, pero algo raro, raro, les pasa.


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